bepSALUT

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may.
13
2014

Posted 8 years 142 days ago ago by NORA FIGUERAS SALART

 Luis Partida. Presidente de la Red Española de Ciudades Saludables y alcalde de Villanueva de la Cañada.


Desde 1988 los Gobiernos Locales que integran la Red Española de Ciudades Saludables (RECS), en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables en su población.

En la actualidad, 144 gobiernos locales (principalmente Ayuntamientos pero también 1 Diputación) forman parte de la RECS, representando a cerca de 19 millones de habitantes españoles. El trabajo que en ella se realiza se basa en gran medida en la cooperación entre administraciones, fundamentalmente con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

A finales de diciembre de 2013 entró en vigor la Ley 27/2013, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, si bien, llevamos mucho tiempo hablando de competencias propias e impropias, permítanme -desde mi humilde opinión y con la experiencia que me ha dado ser alcalde de Villanueva de la Cañada desde el año 1979- defender el papel de los gobiernos locales en la promoción y protección de la salud de los ciudadanos. Pues al ser la administración más cercana al ciudadano, es quién mejor conoce a la población, además, el municipio –la ciudad- es el lugar  en el que se desarrolla nuestra vida cotidiana donde interactúan todos los agentes (familia, escuela, profesionales sanitarios, empresas, medios de comunicación…), piezas necesarias para lograr esos cambios efectivos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de quienes la habitan.

Con el paso de los años, los gobiernos locales han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables entre su población. Consideramos que, la ciudad tiene el potencial para liderar programas esenciales de salud pública, crear las condiciones necesarias para una vida más sana, la gobernanza participativa y facilitar la acción intersectorial.

Por tanto, los gobiernos locales no son solamente proveedores de servicios sino garantes de la calidad de vida y del bienestar psicosocial de la población a la que representan. Fines, por otro lado, que están en concordancia con los principios de actuación defendidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su proyecto de Ciudades Saludables.

Hace bastantes años que existe un creciente énfasis en el modelo social de salud, dando una mayor importancia a mejorar la salud a través de factores socioeconómicos y ambientales. En contraste con el sistema sanitario, los gobiernos locales son los principales responsables de implementar servicios que son cruciales para mejorar los determinantes sociales de la salud, objetivo clave en la V Fase de la Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS y sobre el que se continuará trabajando en la Fase VI que hemos iniciado en 2014 y que se extenderá hasta 2018.

La administración local está en la mejor posición para diseñar estrategias y políticas de salud pública intersectoriales eficaces, y lograr que los diversos agentes sociales participen en las acciones. Podemos jugar un papel fundamental, reduciendo el gasto sanitario y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos, siendo promotores y guardianes de las necesidades de salud de las personas más vulnerables y desfavorecidas socialmente.

Los recursos de los que disponemos son limitados, por lo que las acciones dirigidas a evitar las desigualdades en salud deben fundamentarse en el trabajo intersectorial, en la innovación, en la creatividad y en la calidad, sin olvidarnos de establecer cauces de participación comunitaria, que sin duda alguna contribuirán al éxito de las actuaciones que se pongan en marcha.


Foto Luis Partida.JPG

Libros, artículos e informes

COVID-19: a guide to good practice on keeping people well informed 

G. del Pozo, J. ¿Cómo sería una respuesta comunitaria al coronavirus?

How the COVID-19 Lockdown Affected Gender Inequality in Paid and Unpaid Work in Spain

Padilla J. ¿A quién vamos a dejar morir? Madrid: Capitán Swing; 2019. 176 p.


NOTA: bepSALUT pone estos contenidos a disposición pública con finalidades de información e investigación. En ningún caso se hace responsable de las informaciones, opiniones o conceptos que se expresan en ellos.


 

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Editorial

may.
13
2014

Posted 8 years 142 days ago ago by NORA FIGUERAS SALART

 Luis Partida. Presidente de la Red Española de Ciudades Saludables y alcalde de Villanueva de la Cañada.


Desde 1988 los Gobiernos Locales que integran la Red Española de Ciudades Saludables (RECS), en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables en su población.

En la actualidad, 144 gobiernos locales (principalmente Ayuntamientos pero también 1 Diputación) forman parte de la RECS, representando a cerca de 19 millones de habitantes españoles. El trabajo que en ella se realiza se basa en gran medida en la cooperación entre administraciones, fundamentalmente con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

A finales de diciembre de 2013 entró en vigor la Ley 27/2013, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, si bien, llevamos mucho tiempo hablando de competencias propias e impropias, permítanme -desde mi humilde opinión y con la experiencia que me ha dado ser alcalde de Villanueva de la Cañada desde el año 1979- defender el papel de los gobiernos locales en la promoción y protección de la salud de los ciudadanos. Pues al ser la administración más cercana al ciudadano, es quién mejor conoce a la población, además, el municipio –la ciudad- es el lugar  en el que se desarrolla nuestra vida cotidiana donde interactúan todos los agentes (familia, escuela, profesionales sanitarios, empresas, medios de comunicación…), piezas necesarias para lograr esos cambios efectivos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de quienes la habitan.

Con el paso de los años, los gobiernos locales han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables entre su población. Consideramos que, la ciudad tiene el potencial para liderar programas esenciales de salud pública, crear las condiciones necesarias para una vida más sana, la gobernanza participativa y facilitar la acción intersectorial.

Por tanto, los gobiernos locales no son solamente proveedores de servicios sino garantes de la calidad de vida y del bienestar psicosocial de la población a la que representan. Fines, por otro lado, que están en concordancia con los principios de actuación defendidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su proyecto de Ciudades Saludables.

Hace bastantes años que existe un creciente énfasis en el modelo social de salud, dando una mayor importancia a mejorar la salud a través de factores socioeconómicos y ambientales. En contraste con el sistema sanitario, los gobiernos locales son los principales responsables de implementar servicios que son cruciales para mejorar los determinantes sociales de la salud, objetivo clave en la V Fase de la Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS y sobre el que se continuará trabajando en la Fase VI que hemos iniciado en 2014 y que se extenderá hasta 2018.

La administración local está en la mejor posición para diseñar estrategias y políticas de salud pública intersectoriales eficaces, y lograr que los diversos agentes sociales participen en las acciones. Podemos jugar un papel fundamental, reduciendo el gasto sanitario y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos, siendo promotores y guardianes de las necesidades de salud de las personas más vulnerables y desfavorecidas socialmente.

Los recursos de los que disponemos son limitados, por lo que las acciones dirigidas a evitar las desigualdades en salud deben fundamentarse en el trabajo intersectorial, en la innovación, en la creatividad y en la calidad, sin olvidarnos de establecer cauces de participación comunitaria, que sin duda alguna contribuirán al éxito de las actuaciones que se pongan en marcha.


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 Luis Partida. Presidente de la Red Española de Ciudades Saludables y alcalde de Villanueva de la Cañada.


Desde 1988 los Gobiernos Locales que integran la Red Española de Ciudades Saludables (RECS), en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables en su población.

En la actualidad, 144 gobiernos locales (principalmente Ayuntamientos pero también 1 Diputación) forman parte de la RECS, representando a cerca de 19 millones de habitantes españoles. El trabajo que en ella se realiza se basa en gran medida en la cooperación entre administraciones, fundamentalmente con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

A finales de diciembre de 2013 entró en vigor la Ley 27/2013, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, si bien, llevamos mucho tiempo hablando de competencias propias e impropias, permítanme -desde mi humilde opinión y con la experiencia que me ha dado ser alcalde de Villanueva de la Cañada desde el año 1979- defender el papel de los gobiernos locales en la promoción y protección de la salud de los ciudadanos. Pues al ser la administración más cercana al ciudadano, es quién mejor conoce a la población, además, el municipio –la ciudad- es el lugar  en el que se desarrolla nuestra vida cotidiana donde interactúan todos los agentes (familia, escuela, profesionales sanitarios, empresas, medios de comunicación…), piezas necesarias para lograr esos cambios efectivos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de quienes la habitan.

Con el paso de los años, los gobiernos locales han adquirido importantes compromisos en materia de prevención y promoción de la salud, fortaleciendo los propios sistemas de salud y ayudando a instaurar estilos de vida saludables entre su población. Consideramos que, la ciudad tiene el potencial para liderar programas esenciales de salud pública, crear las condiciones necesarias para una vida más sana, la gobernanza participativa y facilitar la acción intersectorial.

Por tanto, los gobiernos locales no son solamente proveedores de servicios sino garantes de la calidad de vida y del bienestar psicosocial de la población a la que representan. Fines, por otro lado, que están en concordancia con los principios de actuación defendidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su proyecto de Ciudades Saludables.

Hace bastantes años que existe un creciente énfasis en el modelo social de salud, dando una mayor importancia a mejorar la salud a través de factores socioeconómicos y ambientales. En contraste con el sistema sanitario, los gobiernos locales son los principales responsables de implementar servicios que son cruciales para mejorar los determinantes sociales de la salud, objetivo clave en la V Fase de la Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS y sobre el que se continuará trabajando en la Fase VI que hemos iniciado en 2014 y que se extenderá hasta 2018.

La administración local está en la mejor posición para diseñar estrategias y políticas de salud pública intersectoriales eficaces, y lograr que los diversos agentes sociales participen en las acciones. Podemos jugar un papel fundamental, reduciendo el gasto sanitario y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos, siendo promotores y guardianes de las necesidades de salud de las personas más vulnerables y desfavorecidas socialmente.

Los recursos de los que disponemos son limitados, por lo que las acciones dirigidas a evitar las desigualdades en salud deben fundamentarse en el trabajo intersectorial, en la innovación, en la creatividad y en la calidad, sin olvidarnos de establecer cauces de participación comunitaria, que sin duda alguna contribuirán al éxito de las actuaciones que se pongan en marcha.


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