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Rafael Cofiño

Rafael Cofiño, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Jefe del Servicio de Evaluación de la Salud y Programas de la Consejería de Sanidad del Gobierno del Principado de Asturias.

¿Qué se entiende por Salud 2.0?

Bueno, el término está bastante abierto a definiciones y a la creatividad y me atrevería a decir que también a los intereses de gurús y de empresas. Una forma que tenemos  para explicarlo es recurriendo a la siguiente hipotética fórmula.

(ciudadanía + profesionales) salud X ( internet ) =        salud 2.0

Es decir, un espacio de encuentro entre ciudadanía y profesionales donde se puede trabajar de forma colaborativa en salud a través de diferentes herramientas de la red, de internet. La característica fundamental de este espacio 2.0 sería que en la red actualmente podemos conjugar ciertos verbos que antes no podíamos, o por lo menos no con tanto entusiasmo. Antes se podía leer, navegar, guardar, buscar. Ahora también podemos generar contenidos, actuar, crear, conversar, debatir… Esto aporta una potencialidad enorme.

 

¿Cuáles son las últimas o más destacables tendencias de la vinculación de Internet y los “social media” con la Promoción de la Salud? 

Un punto clave es que en Promoción de la Salud hablaríamos de ciudadanía y no de pacientes. No sólo de pacientes. Este elemento que parece muy obvio para la gente que trabaja en Promoción de la Salud, no lo es tanto para compañeros y compañeras que trabajan en sanidad-sistema sanitario. Es decir cuando muchas veces se habla de salud 2.0 o de e-health realmente se está hablando de e-sanidad o de e-servicios sanitarios no de e-salud en el sentido ancho de la palabra salud. Por ejemplo se han generado muchos debates en la red sobre el empoderamiento, pero no era un empoderamiento de la ciudadanía o de la comunidad sino del empoderamiento del paciente. Aspecto que es desde luego muy necesario pero a veces supone mirar un árbol frondoso que oculta el bosque.

Por otra parte muchas de las características de los social media ponen en valor algunas de las características que históricamente definen a la Promoción de la Salud. Por ejemplo, personas que venían de otras disciplinas están descubriendo la potencialidad de los social media para generar espacios colaborativos, procesos participativos y de trabajo intersectorial. Algo que ya es nuclear en la Promoción de la Salud uno punto cero. Quizás algunas cosas que están pasando en las redes puede servir a los promotólogos y promotólogas de la salud como caso didáctico para explicar lo que es la promoción algo que a veces no está muy claro, lo digo por experiencia y trayectoria, para aquellos que venimos de ciertas disciplinas de ciencias de la salud con una formación pregrado muy biologicista.

 

¿Cómo redefinen la relación del ciudadano con la salud?

Es una pregunta muy interesante porque de la misma forma que la patogénesis ocupa un territorio enorme (formativo, presupuestario y mediático) en el uno punto cero, también está ocupando y ocupará un territorio enorme en el dos punto cero. También es cierto que es más sencillo agrupar el espacio virtual donde está la patogénesis (el paciente) que el espacio virtual donde está la salutogénesis (la ciudadanía activa o los activos en salud). Que lo hay por supuesto. Probablemente un buen ejercicio académico sería acotar, nombrar, identificar esos espacios salutogénicos existentes en la red y de la misma forma que el paciente diabético  conoce sus dominios sobre diabetes y cuidados, la población conozca también sus dominios salutogénicos. Conocer los entornos favorables de salud en Internet.

 

¿Qué deben hacer los profesionales de la salud para asegurar que las personas hagan un buen uso de las informaciones de salud disponibles en Internet?

El tema de la alfabetización en salud era un tema clave antes de internet y ahora con el montón de información disponible en internet lo es más aún. En el terreno de la patogénesis se han desarrollado páginas muy interesantes, todas las vinculadas a las Escuelas de Pacientes u otras como por ejemplo Informapacientes. A través de su página se puede buscar información en cerca de 300 webs de salud que se han seleccionado siguiendo unos determinados criterios (calidad, avalados por instituciones, sin publicidad etc). En el terreno de la Promoción de la Salud queda hacer un esfuerzo similar. El tema fundamental, se profundice o no en temas de acreditación de las webs, sigue siendo la generación de procesos formativos en la población y en los profesionales: alfabetización en salud y alfabetización digital.

 

¿En qué medida puede influir el desigual acceso y utilización de las TIC para llegar a la equidad en salud?

Claro, ese es un tema clave. La distribución de la salud-enfermedad está muy influenciada por ciertas variables (nivel económico, ingresos, situación laboral…). Curiosamente esta población es también la que menos acceso tiene a internet o incluso teniéndolo más dificultades de alfabetización en salud tendría. Aquí hay dos temas claves. Por un lado tener en cuenta a estos sectores cuando se plantean estrategias de salud que utilizan social media/TIC y pensar que mucha de esta población jamás va a poder acceder a dicha información. El otro punto clave es la necesidad de alfabetización digital. No podemos renunciar a estos canales, lo que debemos luchar es por la incorporación de estos sectores a estos canales.

Y todo esto con mucho sentido común. Obviamente a una mujer de 60 años, con diabetes e hipertensa, sin ingresos económicos, cuidadora de hijos, nietos y madre y con problemas de vivienda quizás necesita que le demos acceso a una red social para aprender a cuidar su diabetes y su hipertensión, pero sobre todo lo más importante que va a necesitar es mejorar su situación económica, la puesta en marcha de políticas de igualdad o la necesidad de restablecer la ley de dependencia. Y paradójicamente mucha reorientación de nuestro sistema está yendo hacia la incorporación de nuevas tecnologías descuidando las grandes políticas. Algo que lo único que conseguirá es aumentar las desigualdades en salud.

 

¿Existe algún aspecto al que se tenga que prestar especial atención?

Creo que una de las enormes potencialidades de las redes ha sido la conexión de personas que trabajamos en temas similares y en ámbitos diferentes (académicos, administración, asociaciones…). Cuando me los imagino visualizo gente con cierto grado de hiperactividad virtual y dinamismo pero muchas veces trabajando en estructuras cotidianas que son muy rígidas. La historia será ver cómo esas personas pueden mantener colaboración entre ellas, cómo van a poder transformar entornos “reales” en los que trabajan y cómo sus instituciones asumirán ciertos cambios necesarios. Existen buenas experiencias en este sentido dentro de las propias administraciones públicas, como son algunos movimientos de administraciones públicas en red.

El otro tema clave es pensar si la población, la ciudadanía es sujeto activo de estos procesos de trabajo 2.0 De la misma forma que en el 1.0 muchos procesos de trabajo tenían y tienen a la población como objeto, las nuevas tecnologías también pueden caer en este error y hacer que sólo sirvan de punto de encuentro de profesionales, de académicos o investigadores, pero no de la propia comunidad.

Otro tema clave va a ser la evaluación de la utilización de social media y TIC en el trabajo en Promoción de la Salud y Salud Pública. Y finalmente un tema apasionante será, está siendo ya, la inserción de agentes de salud en las redes y trabajando como educadores/as con comunidades virtuales.