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El papel de las tecnologías de la información y la comunicación en la prevención de las drogodependencias

Joan Colom i Farran. Subdirector general de Drogodependencias, Departamento de Salud, Generalitat de Catalunya.

 

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han entrado a formar parte de nuestra vida cuotidiana. Desde su aparición, la revolución tecnológica ha sido constante y el impacto en nuestras vides es del todo indiscutible. Sus aplicaciones son casi infinitas y cada día aparecen más.

El ámbito de la salud no ha vivido de espaldas a las TIC y desde hace unos años se han incorporado como un instrumento más de trabajo en los centros de salud, integrándose como una parte más de la realidad laboral en la planificación de consultas y la organización de recursos, mejorando la gestión de la salud. Pero, más allá de los usos instrumentales, nos abren un mundo de oportunidades que hemos de saber aprovechar, entre las cuales, la prevención de consumos de drogas mediante las TIC es un canal de uso casi obligado, especialmente si queremos llegar a los más jóvenes.

En el ámbito de las drogodependencias hemos priorizado la creación de un canal temático, el Canal Drogas, con el objetivo que se convierta en el espacio de referencia, comunicación e intercambio de información sobre el consumo de drogas, con contenidos dirigidos a la ciudadanía y a los profesionales, que aproxime los recursos de información, orientación y asistencia, y difunda las políticas de drogas, actuaciones, programas, actividades formativas y principales resultados de los estudios e investigaciones referentes a las adicciones. Es también la puerta de entrada de otros proyectos web, como la Hemeroteca virtual, que recoge todos los materiales elaborados en el ámbito de la prevención de drogas en Cataluña.

Por lo que se refiere a los programas de prevención, debemos tener presente que los jóvenes actuales son nativos digitales, han utilizado las nuevas tecnologías desde la infancia, se mueven per el mundo virtual con total naturalidad e invierten una parte importante de su tiempo, tanto para comunicarse con los amigos, como para recibir información y conocimientos. Uno de los cambios más notorios en el uso de las TIC es que los jóvenes no buscan información, sino que la información los encuentra a ellos. Por tanto, los mensajes preventivos les deben llegar y deben ser suficientemente atractivos para despertar su interés utilizando un lenguaje cercano y una puesta en escena verosímil que capte su atención. Además, el ámbito 2.0 resignifica los roles del emisor y el receptor: si antes los jóvenes eran receptores pasivos, en la actualidad la interacción es necesaria para realizar una prevención atractiva. Así pues, no solamente se debe estar en la red sino que se deber participar. Por este motivo, hemos creado el Q de festa en el ámbito de ocio nocturno, las webs la Clara para adolescentes a partir de los 16 años, o el Pep a partir de 14 años, que cuenta con la participación de los propios adolescentes y jóvenes universitarios para dinamizar el fan page del Facebook, el programa Drojnet2, donde los adolescentes y jóvenes (14 – 25 años) elaboraban SMS y MMS preventivos para participar en concursos mensuales y aquellos mensajes ganadores se mandaban los viernes por la noche al teléfono móvil de todos los jóvenes participantes.

También en el ámbito preventivo, el programa Beveu Menys (intervenciones breves para consumidores de riesgo) ha incorporado las TIC, creando una plataforma como un instrumento de comunicación e intercambio entre más de 640 profesionales de la Red de Referentes de Alcohol de Atención Primaria y de los centros de Atención y Seguimiento. Representa un espacio de consulta en temas de alcohol y de puesta en común de experiencias de trabajo entre los referentes. También es accesible a la población general una calculadora del consumo de alcohol en línea que permite calcular de forma anónima el patrón de consumo y recibir un mensaje con información y consejos.  

A pesar de esto, la prevención del consumo mediante TIC presenta dos dificultades. De un lado, puede comportar problemas cognitivos-conductuales, y, por tanto, realizar prevención de las conductas adictivas mediante canales que en sí mismo pueden ser problemáticos si se hace un mal uso se convierte en un reto. Y del otro, la avaluación de las estrategias preventivas mediante las TIC es una tarea compleja para obtener datos de impacto. A pesar de las dificultades, no podemos obviar la realidad virtual. El futuro en prevención pasa inequívocamente por las TIC.