El interés y la relevancia que tiene esta propuesta formativa se fundamentan en los siguientes aspectos:

  • El reconocimiento de la juventud como una etapa vital de duración cada vez más larga, lo que obliga a las administraciones a diseñar, ejecutar y evaluar políticas que tengan en cuenta a este segmento de población. Se hace necesario, pues, que exista personal formado y capacitado para asumir estas responsabilidades.
  • El hecho de que la juventud se haya convertido también en un campo de estudio con una tradición teórica consolidada, con revistas, estudios y centros de documentación y de investigación específicos, y con una trayectoria que avala el interés y la oportunidad del objetivo temático de la propuesta que presentamos.
  • La cobertura universal que la mayoría de sistemas educativos garantizan a chicos y chicas hasta la adolescencia. Es justamente a partir de esa edad cuando los jóvenes optan por itinerarios claramente diferenciados, selectivos en algunos casos, marginadores en otros. Desde este momento y hasta que consiguen unos ingresos propios que les permitan vivir autónomamente y formar su propio núcleo social, se extiende una larga –cada vez más larga y difícil– trayectoria que vale la pena estudiar y conocer, si de verdad queremos incidir en ella oportunamente a través de las políticas públicas y si queremos efectuar las mejores intervenciones posibles. Este máster, pues, quiere ser un espacio de análisis y formación en estos temas y quiere aportar, en la medida de lo posible, herramientas y procesos que permitan abordar y trabajar estas situaciones y oportunidades.
  • El dinamismo que caracteriza a la condición juvenil y que exige que las políticas y acciones que se diseñen para los jóvenes tengan muy en cuenta los constantes y múltiples cambios y modas que les afectan y los identifican. Sólo así se podrá conocer y explicar el comportamiento de este colectivo y entender la evolución propia y las tendencias que se generan. Se precisa, por tanto, una formación que proporcione las fuentes de documentación, las herramientas y las estrategias necesarias para realizar este acercamiento constante a una realidad cambiante.
  • La falta de formación interdisciplinaria que aborde de forma integral la condición juvenil y, en cambio, la necesidad urgente de personal profesional preparado que pueda diseñar actuaciones cada vez más globales.
  • La necesidad de ofrecer también una formación especializada a los responsables de movimientos juveniles, a través de la cual se quiere dar también un impulso a las entidades y movimientos de base.
  • La oportunidad que ofrece la configuración del espacio europeo de educación superior, en la medida que nos facilita el contacto y estimula la relación y la coordinación en proyectos formativos similares a escala internacional.
  • La situación de precariedad a que se ven abocados muchos jóvenes debido a los recortes en políticas sociales hace más urgente que nunca una buena formación de profesionales e investigadores en este sector. Es preciso disponer de profesionales competentes en juventud, preparados para hacer frente a la compleja situación actual y que sepan formular y llevar a la práctica propuestas concretas e innovadoras.